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La violencia vive en casa

Obra de teatre presentada al concurs literari de Sant Jordi 2009

La violencia vive en casa

Por El Niño de las Banderillas

 

Personajes

 

PROFESORA. La profesora de los protagonistas. Joven, ‘incurta’ (como diría ella), que parece que le hayan dado el título de docente en la tómbola. Aún así, ahí la tienes, ejerciendo.

ALUMNO. Uno que sólo dice una frase.

YOLANDA. La protagonista. Morena, alta, atractiva. Chabacana, un poco barriobajera. Viene de un núcleo familiar difícil. Su padre le pega tanto a ella como a su madre, y tiene un hermano mayor recién salido de la cárcel. La mejor amiga de Raúl.

RAÚL. El protagonista. Rubio, alto, delgado, con el pelo por los hombros. Es homosexual y en su casa no lo saben. Les dice a sus padres que tiene una novia llamada Laura. No muy elegante, afeminado (unas veces más que otras). Es chantajeado por dos gays a los que conoció en un chat; les envió fotos subidas de tono y ahora le amenazan con enseñárselas a los padres de Raúl si éste no hace todo lo que ellos quieran. El mejor amig@ de Yolanda.

GINÉS. El gamberro chulito de la clase. De buen corazón (en el fondo, muy en el fondo).

MADRE. La madre de Raúl. Cree que su hijo tiene novia.

PADRE. El padre de Yolanda y Rafita. Desde que perdió su empleo hace dos meses, es un borracho, y pega a su mujer y a su hija.

RAFITA. El hermano mayor de Yolanda. Le acaban de dar la condicional. Macarra, pero buena persona en realidad.

MADRE DE YOLANDA. La madre de Rafita y Yolanda, que se mata a trabajar día y noche. Es maltratada por su marido.

 

Escena primera

(Un aula repleta de estudiantes de unos dieciséis años de edad, sentados en sus pupitres individuales. Hablan a gritos y la clase es un jaleo. Entra la PROFESORA y los alumnos siguen hablando. Ella se sienta en su mesa.)


PROFESORA. ¡Que sus calléis de una vez!
(Las voces van cesando.)
¡Coño, ya era hora! Veréis, chicos, hoy vamos a hablar del bullying. ¿Qué es el bullying?
YOLANDA. Un primo mío del pueblo.
PROFESORA. No.
YOLANDA. ¡No me digas!
PROFESORA. ¿Nadie lo sabe?
(Nadie contesta.)
(Para sí misma.) Me tenía que tocar esta clase a mí…
(Para toda la clase.) El bullying es el acoso escolar.
ALUMNO. ¿Qué tiene eso que hablar?
RAÚL. Además, aquí no hay de eso.
GINÉS (a RAÚL). ¡Calla, maricón!
RAÚL (como un niño pequeño). ¡Profe, qu’el GINÉS m’ha insulta’o!
PROFESORA. ¿Veis? Esto es el acoso escolar, el bullying.
GINÉS. Ni bullir de ése ni hostias. Es maricón, ¿no? Pues ya está.
RAÚL (se gira hacia GINÉS). Prefiero el término ‘homosexual’, si no te importa.
GINÉS. Pero te van los maromos igual, ¿no?
PROFESORA. ¡Basta ya! El bullying, también conocido como ‘acoso escolar’ o ‘hostigamiento escolar’, es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. Estadísticamente, el tipo de violencia dominante es la emocional y se da mayoritariamente en el aula y el patio de los centros escolares…

Escena segunda

(La habitación de un chico joven, moderno. Entra RAÚL, seguido de su MADRE.)
MADRE. ¿Qué tal el día? ¿Qué tal tu novia Laura?
RÁUL. ¡Ay, mama, déjame ya!
(RAÚL le cierra la puerta en las narices, con la MADRE aún hablando. Deja la mochila en el suelo y se sienta en la cama. Un sonido le indica que le han enviado un mensaje de texto al móvil. Saca el aparato de su bolsillo y lo lee; pone cara de preocupación. Coge el teléfono inalámbrico de su casa, que está en la estantería, y marca un número.)
(Por teléfono.) ¿YOLANDA? Sí, soy yo. Otra vez esos chicos del chat. Ahora quieren que nos veamos en el parque. (Escucha lo que le dice su amiga.) ¿Cómo le voy a contar a mis padres que les he estado enviando fotos guarras a unos chavales que no conozco de nada? Me matarían. Además, ya sabes que no saben que soy gay…
(RAÚL se tumba en la cama, abatido, y sigue hablando con YOLANDA.)

 

Escena tercera

(Es de noche. El comedor de una casa con aspecto marginal. YOLANDA está viendo la televisión sentada en un sofá viejo y feo. El PADRE llega de la calle, tambaleándose. Está borracho.)
PADRE (Gritando). ¡¿Estás tú sola?! ¡¿Dónde coño está tu madre?!
YOLANDA (asustada). Está trabajando, en la universidad, limpiando.
PADRE. Esta zorra nunca está cuando la necesito. ¡Mierda!
(El PADRE estampa contra el suelo unos platitos que decoraban la pared, furioso.)
(A YOLANDA). Y tú apaga la puta tele ya, que te pasas el día gastando.
(El PADRE sale del comedor, haciendo eses, y YOLANDA llora en el sofá.)

Escena cuarta

(La habitación de alguien joven, esta vez una chica, YOLANDA. Está decorada con pósters de actores atractivos y famosos, amén de otras cosas propias de una chica como YOLANDA. Ella y RAÚL están sentados en la cama, leyendo una revista.)
RAÚL. ¡Hay que ver cómo está el Duque!, ¿eh?
YOLANDA (Dándole golpes en el brazo.) ¡Pos calla, calla, que me han dicho que en el Internet ése hay unas fotos en las que se le ve tó! ¡Me se sale el támpax sólo de pensarlo!
(Se oye un portazo. RAÚL se asusta y YOLANDA pone cara de preocupación.)
¡Hostias, mi padre! Mejor que no vea que he traí’o a alguien a casa. ¡Escóndete en el armario!
(RAÚL está desconcertado.)
¡Coño, corre! ¡Escóndete!
RAÚL (Bajito.) ¡Vale, vale!
(El chico obedece y YOLANDA coge la revista y se cruza de piernas para disimular. El PADRE entra en la habitación.)
PADRE. ¡¿Ahora dónde está tu madre?!
YOLANDA (Asustada.) En casa de no sé quién, limpiando.
PADRE. ¡Ésta nunca está en casa! ¡Le voy a meter una cuando llegue…! ¡Necesito sexo, joder! Y tú vístete un poco más recatada, cojones.
(El PADRE le pega una bofetada y sale de la habitación. YOLANDA se aplica la mano en la mejilla dolorida. Se oye un portazo, la puerta de la calle. Durante unos segundos, no hay movimiento en la habitación.)
YOLANDA. ¡RAÚL, ya puedes salir del armario!
(RAÚL sale del mueble con una risita tonta.)
RAÚL (riendo). ¿Tú crees? ¡No estoy preparado!
(YOLANDA llora.)
(Poniéndole una mano en la espalda a su amiga.) ¡No, tonta, no llores, que ya saldré del armario! Tú no te preocupes.
YOLANDA (Anegada en lágrimas.) Que no es por eso, gilipollas. Mi padre nos pega. Se emborracha y nos pega… ¿No has oído nada?
RAÚL. ¡Qué va, si estaba mirando tu ropa! Tienes unas cosas divinas, nena, a ver cuándo me dejas algo… ¿Cómo es eso de que os pega? ¿Hace mucho?
YOLANDA (llorando). Bueno, un par de meses. Desde que lo echaron del trabajo y empezó a ir de bar en bar.
RÁUL. Tenéis que hacer algo, contárselo a alguien…
YOLANDA. Coño, ¿qué estoy haciendo?
RAÚL. Digo a la policía. Ahora hacen caso. No estáis solas, tenéis que denunciar.
YOLANDA (asustada). No, eso no, que nos da mucho miedo.
RAÚL. ¿Tu hermano sabe algo de todo esto?
YOLANDA. No, no quiero darle más problemas. Le acaban de dar la condicional y si se entera de esto mataría al cabrón de mi padre.
RAÚL. Oye, ¿tú me prestarías a tu hermano?
YOLANDA (extrañada). ¿Qué?

Escena quinta
(Un parque, con sus arbolitos, sus columpios a lo lejos y su todo. Dos chicos están sentados en un banco. Se les acerca RAÚL, secundado por RAFITA, el hermano de YOLANDA.)
RAFITA (se adelanta). ¿Vosotros sois los que estáis acosando a mi novio RAÚL?
(Los chicos se levantan del banco, asustados.)
¡Echar p’allá, mariconas malas! ¡A ver si voy a sacar al puño a pasear!
(RAFITA da un fuerte pisotón al suelo, intimidándolos. Los chicos salen corriendo.)
(Gritando a lo lejos.) ¡Y como os volváis a acercar al Raúl, sus arranco la cabeza!
RAÚL. Hostia, muchas gracias, RAFITA.
RAFITA. De nada, hombre. Los amigos de mi hermana son mis amigos… Qué cursi m’ha queda’o eso, ¿no?
RÁUL. Muchísimas gracias, de verdad, tío.
(Por delante de ellos pasa una chica muy atractiva.)
RAFITA (piropeándola). ¡Rubia! ¡Jamona!
RAÚL. Por favor… ¡Si es rubia de bote!
RAFITA. Pues rubia de bote, chocho morenote. ¿Tú estás seguro de que eres trucha? ¡Mira qué género!
(RAÚL pone los ojos en blanco.)

Escena sexta (laSexta)

(El comedor de YOLANDA. RAÚL está hablando muy animadamente con su amiga, sentados en el sofá.)
RAÚL. ¡Es que fue espectacular! Esos dos cabrones echaron a correr en ná.
YOLANDA (Sincera.) Me alegro mucho, RAÚL.
RAÚL. Ya hemos solucionado mi problema; ahora sólo nos queda el tuyo.
YOLANDA. Que no, de verdad, que no tienes que hacer nada. Ya nos las apañaremos.
RAÚL. ¿Cómo voy a dejar que el PADRE de mi mejor amiga la pegue a ella y a su madre? Tendrías que habérmelo contado hace mucho.
(Se abre la puerta de la calle, y entra el PADRE de YOLANDA, tan borracho como siempre. YOLANDA y RAÚL se asustan. El PADRE se fija en el chico y se acerca a su hija.)
PADRE. ¿Qué coño hace un hombre en esta casa que no sea yo? ¡Y además con una cara de maricón que no puede con ella!
YOLANDA (llorando pero decidida). ¡Tú no eres ni un hombre ni un padre ni nada! ¡Cabrón!
PADRE (Abalanzándose sobre su hija, en el sofá, muy furioso.) ¡Hija de puta!
(RAÚL chilla, mientras PADRE e hija forcejean en el sofá. La MADRE DE YOLANDA sale del cuarto de baño al oír los gritos. Presencia la escena aterrada y agarra el teléfono, inalámbrico pero grande y pesado, de los antiguos. Se dispone a marcar, pero se lo piensa mejor y le arrea a su marido en la cabeza. Éste para de moverse inmediatamente, y YOLANDA se lo quita de encima. El cuerpo cae al suelo.)
MADRE DE YOLANDA (Asombrada y preocupada.) Ay, coño, ¿a que lo mata’o?
(YOLANDA examina a su padre.)
YOLANDA. Éste no respira. (Se mira el reloj.) Hora de la defunción: 12.37.
RAÚL (alterado). ¡Por Dios santo y la virgen del Carmen! ¡He sido testigo de un asesinato! ¡Me siento como la señora Fletcher! ¿Qué vamos a hacer? ¡¿Qué vamos a hacer?!
YOLANDA. De momento, callarnos. No me pongas más nerviosa de lo que estoy.
RAÚL. Dios mío, Dios mío…
YOLANDA. ¡RAÚL, que te meto yo también con el teléfono!
MADRE DE YOLANDA. Sí, o con el mechero. Éste está histérica y eso que él no ha hecho ná.
YOLANDA (preocupada). Mama, ¿qué vamos a hacer?
MADRE DE YOLANDA. No sé, podríamos tirarlo por la ventana y decir que iba tan borracho que se cayó él. ¡Seguro que los vecinos se lo creen!
YOLANDA. ¿Y el golpe en la nuca? Mama, que CSI está haciendo mucho daño…
RAÚL. A ver, hagamos un llamamiento a la calma.
MADRE DE YOLANDA. ¡Habló…!
RAÚL. Esto ha sido en legítima defensa propia. Lo he visto todo. Sólo hay que ir a contárselo a la poli.
MADRE DE YOLANDA. Pues también es verdad. Vamos tirando pa comisaría, pero antes llamo a una ambulancia para que se lleven esto, que va a empezar a oler a muerto y no tenemos dinero p’ambientadores.
YOLANDA (a su amigo). ¿Crees que todo saldrá bien?
RAÚL (con una sonrisa). Esperemos.
(Los dos se abrazan.)

Sergio Fernández Valderrama (4º de ESO)

[Aquesta obra de teatre va estar publicada al núm. 31 de la revista Sota el cel del Puig, maig de 2009.]