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Llocs mítics

Alguns llocs mítics de la Mediterrània antiga

 

Llocs mítics

 

Alejandría

 

Alejandría es una ciudad egipcia que fue fundada por Alejandro Magno hace algo más de 2300 años. En el siglo I Alejandría se consideraba el mayor centro urbano del mundo. Ahora, en cambio es una ciudad moderna; en sus bloques de apartamentos se aloja la mayoría de los tres millones y medio de sus habitantes. Por sus calles se ve gente hablando por móviles, atascos, supermercados, motos…

Alejandro Magno unió la isla de Faros a tierra firme y Tolomeo II, después de la muerte de Alejandro Magno, aprovechó y mandó construir un faro de 120 metros de altura (casi tanto como las pirámides) que albergaba 300 estancias y era considerado una de las siete maravillas del mundo antiguo. La luz del faro (que en la antigüedad era de fuego) se podía ver a 56 km de distancia. Pero, por desgracia, en el siglo XIV,  un terremoto lo derrumbó y sus piedras se usaron para construir otros monumentos.

Todavía no se ha encontrado la tumba de Alejandro Magno ni la famosa biblioteca de Alejandría (fundada a principios del siglo III a. C.). Ahora han construido otra gran biblioteca en Alejandría y quién sabe si algún día se llegará a reconstruir el faro de la isla de Faros.

Joshua Sánchez Romero (2n d’ESO)

 

El Vesubio

 

El Vesubio es un volcán situado junto al golfo de Nápoles, y es como una amenaza latente para los habitantes de la ciudad y de los alrededores.

El 24 de agosto del año 79 d. C., tuvo lugar una catástrofe: la erupción del Vesubio arrastró casas, calles… Las casas desaparecieron bajo una capa de lava que llegó a los 20 metros de altura. La ciudad de Pompeya con muchos de sus habitantes quedó cubierta de piedra pómez y ceniza. El número de muertos fue de 2000. Después Pompeya cayó en el olvido, hasta el siglo XVII, cuando los excavadores encontraron bajo la lava personas enterradas, niños que habían sido sorprendidos por la muerte, esclavos encadenados… Salieron a la luz entonces casas y templos, tabernas y bibliotecas…

Yolanda Fernández Medina (2n d’ESO)

 

Pompeya[1]

 

Pompeya es la ciudad que se escondió en el tiempo para revelarnos, cientos de años después y a través de sus inscripciones y otros documentos, toda su historia.
Nadie podía sospechar que al construirse un acueducto en el valle del Sarno, en el siglo XVI, se encontraría una ciudad sepultada por la lava. Lo que empezó como una simple construcción, acabó siendo el más importante hallazgo en cuanto al mundo antiguo romano se refiere.
Sin quererlo, los habitantes de Pompeya se convirtieron en guardianes silenciosos de esta ciudad italiana enterrada. Las víctimas de aquel 24 de agosto del 79 d. C., cuando las erupciones del Vesubio hicieron que Pompeya y Herculano dejaran de existir, han sido testigos del paso del tiempo. Fueron necesarios 1500 años para que llegaran hasta nosotros los datos derivados de las investigaciones llevadas a cabo en la zona de la antigua Pompeya. […] Todo lo que los habitantes de Pompeya dejaron en sus casas antes de su huida de la muerte (quienes pudieron huir), se conserva hoy de manera admirable, así como los cuerpos de aquellos que no pudieron escapar y quedaron atrapados por la lava y las cenizas volcánicas. A través de este trabajo, mediante la exposición de lo que podríamos denominar nacimiento, vida y muerte de la ciudad de Pompeya y de una recopilación de grafitos y de análisis epigráficos, podemos estudiar lo que fue Pompeya, lo que en su día fue una próspera ciudad. […] Si estudiamos los grafitos por su temática, veremos que, en primer lugar, están los sacrales, es decir, aquellos en los que Venus Pompeyana es la protagonista casi absoluta (son los relacionados con el amor); otros tienen un carácter electoral (en ellos se favorece o se descalifica a los candidatos según su conducta moral); entre los referentes a los gladiadores encontramos diferentes felicitaciones, así como otros que manifiestan la admiración que sentían por ellos las jovencitas; también eran muchos los que contenían cartas, saludos o deseos, en los que también eran protagonistas ocasionales los dioses, etc.
[…] En definitiva, que toda la información que contienen los grafitos sirve para hallar, para bien o para mal, el lado más humano de la gente que los escribió.

Laura González Rodríguez (2n de batxillerat)

 

 

Venecia


En el siglo XV Venecia era el centro del comercio mundial y la mayor ciudad portuaria del mundo; tenía más de 200.000 habitantes. Se levantaron  entonces nuevos palacios decorados por artistas como Tintoretto, Veronesse, Tiziano y Giorgione. La ciudad de los 150 canales y los 400 puentes había alcanzado su punto culminante, pero ahora, efectivamente, ni todo el lujo del pasado puede ocultar que Venecia es una ciudad moribunda, no sólo histórica sino también materialmente, pero aun así sus muchísimos encantos siguen atrayendo a turistas de todo el mundo.

Maribel Sepúlveda Bernal (2n d’ESO)



[1] Aquest text és una part de la presentació de “Los secretos de Pompeya a través de su epigrafía”, treball de recerca de l’autora, dirigit per Carlos Mañas, professor de clàssiques.

[Aquests textos van estar publicats a la revista Sota el cel del Puig, núm. 14, maig de 2003.]