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La casa de Bernarda Alba (2009)

Comentaris d'una representació teatral de l'obra de Federico García Lorca

Teatre:

La casa de Bernarda Alba

[Publicamos aquí una serie de comentarios sobre la puesta en escena de una adaptación de esta obra de García Lorca que pudo verse el 4 de noviembre de 2009 en la sala de actos del Puig Castellar, algunos escritos por alumnos de nuestro instituto, otros por alumnos del Torrent de les Bruixes, y agradecemos a la profesora Rosalía su colaboración.]

La casa de Bernarda Alba fue la última obra escrita por García Lorca, para muchos, la obra maestra del autor.

Eran demasiados los ocho años de luto tras la muerte del segundo marido de Bernarda. Angustias, la hija de su primer marido no estaba de acuerdo, ya que con la herencia de su padre tenía suficiente, y empezaron las envidias entre las cinco hermanas. Un motivo fue Pepe el Romano; quería casarse con la hija mayor y las demás no lo entendían. Entre ellas hubo varias disputas, pero la madre siempre las hacía callar, tenía mucha autoridad en la casa. Se hablaba de Pepe a todas horas, pero el mayor deseo de las hermanas no era él, sino la libertad, el no tener que estar encerradas durante ocho años entre cuatro paredes sin poder disfrutar de la vida.

En la obra son cinco hermanas, pero en el escenario sólo pudimos ver a tres (Angustias, Adela y Martirio), ya que era una obra adaptada y sólo podía haber cuatro actrices. Para sólo durar 55 minutos, la escenografía y el vestuario fueron muy acertados (acordes con el luto). Sobre todo, la interpretación de las actrices: hacían que todo lo sintieses al pie de la letra. Aunque lo que menos me gustó fueron la iluminación y la música, más bien escasas.

El personaje que más me llamó la atención fue, sin duda, Bernarda. Lo que más le importaba era lo que los demás podían decir o pensar de ella y de su familia (igual que a todos en esa época), por eso tenía a su madre encerrada, ya que estaba loca, y mantuvo el luto de su marido con sus hijas, hasta que, finalmente, la menor prefirió suicidarse a tener que vivir privada de libertad.

La obra me gustó, porque te hace pensar en la importancia que tenía la honra en esa época. Ahora también se la seguimos dando, pero no llegamos al punto de suicidarnos por lo que los demás piensen de nosotros. Ceo que sí, que La casa de Bernarda Alba puede ser una obra maestra.

Carla Sancha (4º D)

IES Torrent de les Bruixes



Obra de bolsillo

La casa de Bernarda Alba. ¿Cómo debe de ser esta obra?, os preguntaréis. Cómo debe de ser para motivar a ocho mujeres analfabetas de barrios marginales que se han atrevido a representarla. Simplemente, alucinante.

Federico García Lorca siempre intentaba innovar. Una obra asombrosa, capaz de hacerte reflexionar sobre cosas que no sólo suceden en la obra, sino que pueden pasarnos ahora: una pasión verdadera, un amor por interés y un luto represivo que acabará en suicidio.

Todo empieza con la muerte de un padre, un luto muy largo y una jugosa herencia que crea sentimientos jamás sentidos. Todo esto hará que todos los defectos que han intentado ser escondidos por Bernarda en su familia salgan a la luz.

Representada por un pequeño elenco de grandes actrices. Serían pocas, pero hicieron creer que eran más. Sobre todo, tendría que resaltar a la actriz que representaba a Bernarda, bordó su interpretación, fue algo asombroso, a más de uno llegó a asustarnos. Parecía natural, como si no actuara.

Respecto al decorado, era muy simple: únicamente un par de ventanas, unas pocas sillas y una mesa, pero, ¿para qué más? Las actrices con su actuación crearon un decorado inexistente: para todos, allí había una casa entera. Fue un decorado de bolsillo, pero suficiente.

Como dijo Lorca en su día: “El teatro es poesía que se levanta del libro y se hace humana. Y al hacerse, habla y grita, llora y se desespera. El teatro necesita que los personajes que aparezcan en escena lleven un traje de poesía y al mismo tiempo que se les vean los huesos, la sangre”. Y en esta representación, esa poesía se ha hecho humana, muy humana.

Adrián Crespo (4º C)

IES Torrent de les Bruixes





Disputas de ayer, disputas de hoy

¿Es casualidad que sólo haya mujeres en una obra de teatro escrita por un homosexual? ¿O es que no todos los hombres de la época seguían el prototipo de “macho español”? La casa de Bernarda Alba innova en torno a los personajes, que sólo son mujeres que defienden su derecho a decidir.

La obra empieza con un entierro, el del segundo marido de Bernarda Alba. Este drama refleja un enfrentamiento por amor. Angustias, la hija mayor de Bernarda, está a punto de casarse con su amado, Pepe el Romano, que es pretendido a su vez por Adela y Martirio, las dos hijas más jóvenes. Todas las hijas están a las órdenes de su madre, a la que se tienen que someter. La obra tiene un final inesperado, ya que todo pasa muy rápido.

Los decorados son sencillos, lo cual hace más fácil creer lo que ocurre. El vestuario es propio de la época en que sucede y la iluminación es mínima, lo que hace la obra más íntima. Me gustaría destacar el papel de la actriz que interpretó a Bernarda Alba, ya que me pareció una actuación espectacular. Lo hizo con una fuerza que se imponía a todos y que me marcó mucho. También hay que añadir que sólo eran cuatro actrices.

En general, la obra es muy entretenida, y la adaptación sigue bastante bien el guión de la original, así que la recomiendo a todo el que la pueda ir a ver.

Ana Mª Cabrera (4º C)

IES Torrent de les Bruixes



El pasado 4 de noviembre se representó en la sala de actos de nuestro centro una adaptación teatral de La casa de Bernarda Alba, obra escrita por Federico García Lorca, poeta asesinado por el bando franquista en 1936, por su afinidad con el Frente Popular.

En la obra se analizan los conflictos trágicos nacidos del corazón humano debido a grandes pasiones (el amor, los celos...) que chocan con las convenciones sociales (el honor, las normas, las tradiciones...). Varios de los temas planteados en la obra se refieren a las diferencias entre clases sociales, al autoritarismo y a las tradiciones. Bernarda Alba distingue entre clases sociales: por una parte, su familia, de clase más o menos acomodada, y por otra, los trabajadores (su criada, los segadores, que sus hijas miran a través de una rendija...). El autoritarismo de Bernarda es cruel: controla a sus hijas permanentemente.

La obra está ambientada en la España cerrada de principios del siglo XX. Al morir su segundo marido, Bernarda obliga a sus hijas a seguir un luto de ocho años con todo lo que eso conlleva: no salir de casa, ir vestidas de negro, etc. Otro aspecto que hay que destacar es el pensamiento conservador de la época, que encarna Bernarda; por ejemplo, cuando una vecina tiene un hijo sin estar casada y lo mata para ocultar su vergüenza, la gente del pueblo pide la muerte de la mujer, y Bernarda también. Otro matiz que destacar: la importancia de la dote. Pepe el Romano quería casarse con Angustias precisamente por el dinero que ésta heredaría...

Álex Tomás (201)

En la adaptación de La casa de Bernarda Alba que vimos el 4 de noviembre se había recortado el texto para hacerlo más sencillo y se había reducido el número de personajes (de las cinco hijas de Bernarda sólo aparecen tres). En esta adaptación se supone que Bernarda tiene tres hijas (una del primer matrimonio, Angustias, y dos del segundo, Martirio y Adela), ya que la compañía que representó la obra está formada por cuatro actrices y, obviamente, entre los cambios de vestuario y de personaje era muy complicado, por no decir imposible, representar la obra con todos los personajes.

Además de los personajes que aparecen en escena, se sabe de la participación en el drama de Pepe el Romano (se habla constantemente de él y los conflictos entre la madre y las hijas giran a su alrededor) y de la madre de Bernarda, anciana que grita desde la habitación en la que está encerrada para evitar que los vecinos oigan lo que dice. (Uno de los principales objetivos de Bernarda es guardar las apariencias; una prueba de ello se da al final, cuando muere Adela: Bernarda dice que ha muerto virgen y pide silencio para que nadie ajeno a la casa sepa lo que ha ocurrido.)

La obra, ambientada en la primera mitad del siglo XX (en los años 30), trata sobre el autoritarismo, sobre la situación de la mujer entonces y sobre el clasismo y los prejuicios sociales de la época, que llevan a Bernarda (viuda por segunda vez) a querer mantener un luto riguroso durante largo tiempo, y a que sus hijas lo sigan también. Pero éstas se encuentran incómodas en tal situación. La que más destaca en este aspecto es Adela, que mantiene una aventura con Pepe el Romano, comprometido con Angustias, la hermana mayor, hija del primer matrimonio de Bernarda y heredera de una gran fortuna, motivo por el que se supone que Pepe va tras ella. Al enterarse de todo lo que pasa, Bernarda intenta acabar con el muchacho, que se escapa, y Adela, creyendo que su madre había conseguido su propósito, se suicida.

Carla D. Sanabre (201)

El pasado 4 de noviembre pudimos ver una representación de teatro titulada La casa de Bernarda Alba. La historia comienza con un funeral, el funeral del patriarca de una familia que deja viuda (Bernarda) y tres hijas (en la obra original son cinco). La vida en esta familia es muy complicada por culpa de la madre, quien tiene un poder absoluto sobre las demás personas de la casa. Un día aparece un personaje del que las tres hermanas están enamoradas, Pepe el Romano. A Bernarda no le hace ninguna gracia ese hombre, pero aprueba que se case con la hija mayor, Angustias, porque ésta es probablemente la única oportunidad que tiene ella de casarse y formar una familia. La hermana pequeña (Adela) y el joven se veían a escondidas, eran amantes, por lo tanto cada día la situación de la casa y la relación de las tres hermanas va empeorando. Llega un momento en que la situación se hace insostenible y la madre se toma la libertad de coger una escopeta e ir detrás del joven mozo. Le dispara, pero no consigue matarlo, aunque a las hijas les dice que sí, que lo ha matado. La hija pequeña, rota de dolor, huye y, sin poder evitarlo, se quita la vida ahorcándose.

La verdad es que esta obra me ha encantado. No era como otras que hemos visto anteriormente, ésta era entretenida, enganchaba, y además algunas actrices interpretaban su papel muy, muy bien, como, por ejemplo, Bernarda, la viuda. La actriz interpretaba perfectamente el papel de una mujer de pueblo que vive en función de lo que dicen y piensan los demás de ella y de su familia. La actriz que encarnaba a Adela también hacía muy bien su papel de enamorada, y me conmovió cuando muere. Cuando tenga la oportunidad, me leeré el libro de Federico García Lorca.

Carlos Leiva López (4º de ESO)

La representación que presenciamos el otro día de La casa de Bernarda Alba, adaptación de la obra de Lorca, comienza después del entierro del segundo marido de Bernarda Alba, quien impone un luto por el que las tres hijas (Angustias, la mayor; Martirio, la mediana, y Adela, la pequeña) no pueden salir de la casa. Los problemas empiezan cuando Angustias, que va heredar toda la fortuna de su padre, primer marido de Bernarda, atrae a un mozo del pueblo. Desde ese momento Martirio siente un gran resentimiento porque ve cómo su madre está dispuesta a dejar a Angustias casarse cuando ella también quisiera escapar de la casa. Y Adela, desafiando la moral de la época y del lugar, se ve a escondidas con el novio de Angustias (Pepe el Romano), lo que la llevará a un trágico suicidio. La obra acaba con la escena en que Bernarda, intentando guardar las apariencias, dice que su hija ha muerto virgen.

Uno de los aspectos que más me extrañó de la representación es la ausencia de personajes masculinos, aunque Pepe el Romano esté presente en toda la obra. También me llamó la atención el clima agobiante de la casa, el calor y el ansia de libertad de las hijas, que sienten incluso sofocos al ver pasar a los hombres hacia el trabajo.

En esta obra se refleja muy bien el tipo de sociedad de la época: las diferencias entre las clases sociales, el papel de la mujer, la mayor libertad de los hombres... Me ha gustado esta adaptación ya que consigue meterte en esa cárcel que es la casa, y sentir el agobio y la impotencia ante el tiránico gobierno de Bernarda.

Joan Gil Ortega (201)

[Aquests comentaris van estar publicats al núm. 32 de la revista Sota el cel del Puig, desembre de 2009.]