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Colomario I

Escrits d'alumnes de 1r d'ESO sobre la seva ciutat

Presentación

 

Este librito, benévolo lector, recoge un conjunto de diversos ejercicios de Lengua Española de los alumnos de 1º de ESO (grupo A), algunos íntegros y otros parcialmente podados.

            De los ocho apartados que lo componen, en el primero —bajo la evocación de un texto del escritor ruso Isaac Babel en el que desgrana algunos de los recuerdos de su infancia en Odessa— hemos recogido escritos que reflejan algunas impresiones sobre Santa Coloma. Los muchachos de doce años se sienten orgullosos de su ciudad o, por lo menos, satisfechos.

            En “Las cartas a la Alcaldesa” reunimos tres textos. El primero de ellos fue publicado en la página web del diario La Vanguardia, como uno más de los escritos a raíz de la propuesta “La Vanguardia a l’escola”; los otros dos son cartas dirigidas a una personalidad política.

            En las descripciones del río Besós puede apreciarse cómo ha mejorado la consideración de  los ciudadanos sobre el río  Besós a partir del adecentamiento de sus márgenes.

            Para los niños, ¿cuáles son los edificios más notables de su ciudad? Sin duda, sus escuelas, sus centros de enseñanza, los lugares, fuera de su casa, donde han pasado más tiempo.             Por eso casi todos eligieron como edificio más entrañable el de la escuela de su infancia.

            Las tres secciones siguientes, “Momentos”, “Recuerdos” y “Deseos” están escritas al modo de Georges Perec, escritor francés amante de la precisión, de los géneros mínimos y de las enumeraciones, es decir, de las series  de elementos de la misma categoría puestos uno al lado de otro (los objetos de una habitación, los movimientos de la gente en una calle, los recuerdos, etc.). Aunque en estas secciones hemos tenido que seleccionar elementos para no hacerlas interminables, el resultado creemos que no le hubiera desagradado al autor de Las cosas.

            Para la última sección, “Mis quiméricos vecinos”, pedimos a los alumnos que superpusieran detalles imaginarios sobre algunos o varios de sus vecinos de escalera. Sólo si adoptamos una perspectiva humorística apreciaremos estos exagerados relatos de tono tremendista.

            En fin, apuntemos una modesta impresión: el mundo imaginario de los niños de doce años es mucho más íntimamente verdadero y extenso que su mundo material. Estas páginas sirven para confirmarlo.

Santa Coloma, 18 de mayo de 2002.

Francisco Gallardo Díaz

 

1. ¿QUÉ ES SANTA COLOMA Y POR QUÉ LA QUEREMOS TANTO?

 

Los sábados siempre volvía tarde a casa, después de mis seis clases en la escuela. Caminar por la calle nunca me parecía una pérdida de tiempo. Era una buena excusa para dejar correr la imaginación, y todo me resultaba familiar y agradable. Conocía los rótulos, las fachadas de las casas, los escaparates de las tiendas. Lo conocía de una manera propia y especial, y estaba convencido de que veía en ellos lo que realmente importaba, ese algo misterioso que los adultos llamamos “la esencia de las cosas”. Todo aquello estaba firmemente grabado en mi memoria. Si alguien mencionaba alguna de las tiendas, podía imaginar inmediatamente el rótulo del establecimiento, con sus letras doradas y el rasguño en el ángulo izquierdo, la cajera con su alto peinado y el aura que envolvía el lugar, distinto del aura de cualquier otra tienda. Y con aquellas tiendas, aquellas personas, aquellos ambientes y carteles de teatro reconstruí mi ciudad natal de Odessa. La recuerdo, la siento y la amo hasta el día de hoy. La conozco como se conoce la fragancia de la piel materna, el sabor de las palabras del amor, de las sonrisas. La amo porque en ella crecí, en ella pasé días felices, días tristes, en ella forjé mis sueños, sueños fervientes que no volverán.

Isaac Babel, Debes saberlo todo.

 

 

Santa Coloma es una ciudad de la provincia de Barcelona. En Santa Coloma, como en todas las ciudades, hay edificios, parques, tiendas, metro, mercados… A mí me gusta Santa Coloma porque aquí aprendí a escribir y a leer. En Santa Coloma he conocido a amigos y amigas… Y me gusta Santa Coloma por otra razón: porque en Santa Coloma he crecido y he pasado una buena parte de mi vida. No lo olvidaré nunca. Me gusta esta ciudad porque aquí hay gente de diferentes países y no hay racistas. Me gusta Santa Coloma porque la alcaldesa es muy buena persona y respetuosa con toda la gente.

Abdessamad Chentouf

 

Santa Coloma es un sitio ideal para vivir. Es verdad que hay contaminación, pero también hay vegetación.

            Lo que más me gusta de Santa Coloma es levantarme los sábados y salir a la calle. Hay suciedad, y eso me disgusta, pero si bajo unos metros desde mi casa hasta llegar a Can Zam, veo que allí el aire es más suave y que todo está más limpio.

            Cuando paseas por allí te olvidas de las prisas en las que has estado durante la semana, y lo aprovechas para mirar la belleza de lo poco verde que crece en Santa Coloma.

            Cada mañana me pasa lo mismo. Mientras voy hacia el instituto, es como si viera una visión gris, pero cuando llego al Puig Castellar, si miro a la derecha, puedo diferenciar algo de color, un color bonito, verde. Este es el sitio que más me gusta de Santa Coloma.

Víctor Santos Jurado

 

Santa Coloma es una ciudad romántica y, para mí, muy especial. Tiene casas, bloques, calles, campos de fútbol, de básquet, etc. Tiene muchos comercios, colegios, la piscina de Can Zam… y muchas cosas más. Me gusta tanto Santa Coloma por la forma de ser de sus habitantes y por su paisaje, tan bonito y tranquilo en algunos sitios (el parque Europa, el parque de Can Zam…). Santa Coloma tiene metro, autobuses… Y eso es algo importante, porque esos medios de transporte nos comunican con otras ciudades. Creo que podemos sentirnos orgullosos de esta ciudad.

            Lo que más adoro de Santa Coloma es el parque de Can Zam, un lugar romántico y muy bonito, con su lago, sus fuentes, sus árboles, sus bancos, los columpios, los toboganes…

Francisco Domingo Martín

 

 

Santa Coloma es una ciudad de la provincia de Barcelona. Es bastante bonita, y grande (tiene más de cien mil habitantes). Aunque hay muchos edificios, no hay muchas fábricas (la Damm es una de ellas). Santa Coloma es como otra ciudad del mundo.

            ¿Está contaminada? Algo, muy poco. Más que nada en el río Besós (antes había allí mucha basura, ahora no). Hoy se puede decir que Santa Coloma no está contaminada porque no hay apenas fábricas.

            ¿Hay gamberros? Hay, pero como en todos los pueblos y ciudades. Hay algún que otro joven travieso (yo misma soy traviesa, pero no como para ir por la calle quemando colchones). Y otros que van llamando a las casas y luego salen corriendo.

            ¿Hay paisajes naturales? Hay paisajes naturales como, por ejemplo, la Font de l’Alzina. Allí hay muchísima naturaleza, muchísimas plantas. Es un paisaje muy bonito.

            ¿Estamos contentos de Santa Coloma? Yo estoy muy contenta de vivir aquí y de haber conocido a tanta gente que me cae muy bien. Supongo que todos dirán lo mismo, pero yo lo digo de verdad, con el corazón. ¡Ojalá que siempre me siga gustando así!

Mª Teresa Alba Torre

 

 

La Santa Coloma que yo más quiero tiene bonitos paisajes con muchas flores (amapolas, rosas, lirios…). La quiero tanto que no me iría de aquí por nada del mundo. Cuando estoy triste, me voy a dar una vuelta a algún lugar bonito de por aquí, y cuando estoy alegre, me voy a leer bajo la sombra de un árbol.

            La Santa Coloma que no quiero es la de la gente que se pelea, la de los borrachos, la de quienes dejan las calles sucias y la de los racistas.

            La Santa Coloma que más me gustaría sería aquella en la que no hubiera gente que moleste a otra, ni racismo ni crueldad. Me gustaría que Santa Coloma fuera la ciudad más tranquila y bonita de Barcelona.

Me gustan mucho las mañanas de Santa Coloma cuando me despierto con el canto de los pajarillos que se posan en mi ventana. Casi siempre les dejo agua fresquita y unas miguitas de pan para que sepan que los quiero, que amo a los animales y que me gusta la naturaleza.

Tenemos que conservar nuestra ciudad siempre limpia, sin contaminación. Yo apoyaría cualquier propuesta para mantenerla limpia, porque así viviríamos mejor.

Natalia Fernández Hervás

 

Santa Coloma es la ciudad en la que he vivido toda mi vida y por eso me gusta. Antes era una ciudad más descuidada y sucia, pero últimamente está mucho más bonita y limpia. Lo que más me gusta de ella son sus parques, casi todos nuevos, con mucho espacio verde y con muchos árboles. También me gusta que no esté muy lejos de la playa, así en verano, cuando me apetece, lo tengo fácil para ir a bañarme. La mayor parte de la gente de aquí es amable aunque algunos no se porten del todo bien. Todos mis amigos son de Santa Coloma y por eso me gusta tanto vivir aquí.

Olga Montoya Cinca

 

 

Santa Coloma no es una ciudad muy grande, pero tiene de todo: parques, tiendas, colegios, institutos, bibliotecas, etc. Santa Coloma me gusta porque ofrece oportunidades a la gente que necesita ayuda. Las personas que vivimos aquí estamos a gusto en este ambiente.

            Santa Coloma es mi vida. Llevo viviendo aquí desde que nací y sé muy bien cómo es y todo lo que ha cambiado desde que nací.

            Me siento orgullosa de ella por todo esto, pero sobre todo, por lo que he dicho: porque da oportunidades a las personas que lo necesitan.

Jennifer Calvillo López

 

 

2. CARTAS A LA ALCALDESA

 

MANUELA DE MADRE SE RETIRA

 

Hemos leído en La Vanguardia (días 19, 20 y 21 de febrero de 2002) que Manuela de Madre Ortega, la popular alcaldesa socialista de Santa Coloma, se retira temporalmente del cargo de alcaldesa después de once años de dedicación. Manuela de Madre ha cedido su puesto a Bartomeu Muñoz, concejal del PSC, quien asumirá la presidencia del municipio hasta el momento en que ella decida regresar.

Manuela de Madre no se retira porque esté presionada por los políticos ni nada por el estilo, sino por motivos personales. Se retira porque está enferma, tiene una enfermedad que se llama fibromialgia, una enfermedad crónica y extremadamente dolorosa.

La decisión de Manuela de Madre nos influye a todos los habitantes de Santa Coloma ya que es nuestra alcaldesa. Ella ha sido una buena alcaldesa porque gracias a ella se han construido plazas, parques y museos. Y no sabemos cómo será el nuevo alcalde. Ella ahora necesita un respiro porque su trabajo es muy agotador. A veces nos parece que los políticos no trabajan, pero sí que trabajan, y tienen mucha responsabilidad.

Santa Coloma es una ciudad que tiene varios problemas, porque mucha gente se ha ido a vivir a otros lugares y, además, la vivienda está muy cara. Manuela de Madre conoce muy bien los problemas de esta ciudad y por eso está tratando de solucionarlos. Pero ahora tendrá que descansar unos meses y luego volverá a ser la alcaldesa otra vez.

Claudia Comella, Estela Perales, Samuel López y Jennifer Calvillo.

 

 

Querida alcaldesa:

 

Soy una alumna del grupo de 1º A y me llamo Jennifer. Quería hablarle de lo que me parece esta ciudad. Creo que es una ciudad bastante grande, no le falta de nada y tiene unos parques grandes y bonitos, aunque creo que se tendrían que mejorar varias cosas, como acabar de limpiar el río Besós…

            Lo que más me gusta de esta ciudad es el parque de Can Zam, aunque esté abierto desde hace pocos años. Me gusta porque tiene un lago, árboles, césped, columpios, carril para bicicletas, pista para patinar, campo de fútbol, etc.

            Y lo que menos me gusta es que haya tanta gente que ensucia y perjudica el ambiente.

            Aquí acaba mi carta. Me despido con un abrazo.

Jennifer Calvillo López

 

 

Señora Alcaldesa:

 

            Me gustaría pedirle que, por favor, paren de hacer obras. Por toda Santa Coloma hay obras que, a veces, impiden el paso. También me quería quejar, aunque de eso usted quizá no esté enterada, de que han derribado en mi calle una casa preciosa para levantar pisos.

            Santa Coloma es la ciudad donde vivo desde que nací. Yo la veo como una gran ciudad, por muy pequeña que sea. Está muy bien que hayan hecho el parque de Can Zam, pero todavía faltan carriles bici y un poco más de naturaleza por otros lugares de la ciudad. Por muchas protestas que haya, yo estoy contenta de mi ciudad.

Alba Calvo Lallave

 

 

3. EL RÍO BESÓS

 

El río Besós atraviesa varias poblaciones desde su nacimiento hasta llegar al mar. Una de ellas es nuestra ciudad. También lo cruzan varios puentes, el más nuevo es el de Potosí. Este puente también nos facilita la comunicación con varios accesos a Barcelona y poblaciones colindantes. El puente de Potosí es muy bonito; está adornado con una especie de escultura de color rojo. Este puente fue inaugurado hace unos diez años. Luego hay otro puente que es el más antiguo, el que siempre ha unido Santa Coloma con Barcelona capital. Hace unos años canalizaron el cauce para prevenir inundaciones cuando hubiese fuertes lluvias. También plantaron césped en la margen de Santa Coloma, y pusieron un carril peatonal y otro para bicicletas. También se levantan junto a la orilla las torres de alta tensión, que ahora han empezado a quitar, y eso dará mejor aspecto a la zona.

Clàudia Comella Díaz

 

 

Antiguamente se aprovechaba el curso del río Besós para construir diversas industrias a su alrededor (textil, química, alquitrán, pinturas, cera, vidrio, transformaciones, etc.). Entonces las aguas del río estaban sucias, muy sucias. Aun ahora lo están, pero poco a poco las van depurando y mejorando todo el terreno que lo rodea. Han construido parques, pistas… Un profesor de mi antigua escuela nos contó que llamaban al río Besós el río de la moda, porque una semana antes de poner las prendas en el mercado se veía al Besós de un color, y era del tinte de la ropa que había sido vertido al río. Una semana después salía al mercado la ropa con el color que había teñido las aguas del río.

Víctor Santos Jurado

 

 

El Besós es un río que nace en La Llagosta. Se forma con la unión del Congost i el Mogent. Pasa por Montcada i Reixach, Santa Coloma, Sant Adrià y por algunos otros lugares que no recuerdo. Tiene 17,5 km de longitud. Este río recogía los residuos industriales de fábricas y cloacas. Ahora, desde hace unos años, han obligado a las fábricas a poner depuradoras y lo están arreglando un poco. Hace bastante tiempo había junto al río fábricas textiles y la gente, cuando pasaba, veía el color del tinte de la ropa manchar el agua del río. Luego la gente siempre iba vestida de ese color, porque todos creían que ése sería el color de moda.

Samuel López Perales

 

 

4. LUGARES

 

MI ANTIGUO COLEGIO: EL JAUME SALVATELLA

 

El Jaume Salvatella es especial para mí porque allí pasé parte de mi vida (bueno, de los tres hasta los once años, y ahora tengo doce). En el dibujo he representado el patio, en especial la pista de fútbol, donde más jugábamos, aparte de la pista de básquet, y el patio de arena, donde jugábamos y juegan los más pequeños (a canicas, con tierra, al escondite, al pilla-pilla…). En la pista de fútbol, jugábamos, si no estábamos castigados, cada día. Jugando, reíamos, llorábamos, nos hacíamos daño, nos divertíamos, nos aburríamos, empezábamos nuevas amistades, nos enfadábamos, nos peleábamos, nos acariciábamos, hablábamos, comíamos, corríamos… Y si no estábamos castigados, nos íbamos todos juntos a una esquina del cole, donde están las fuentes, a sentarnos en un pequeño banco. Y allí nos divertíamos o nos enfadábamos con algunas personas muy destacadas de la clase. ¡Madre mía! ¡Qué recuerdos de cuando estábamos juntos en clase! Nos conocían bastante en el cole, yo diría que demasiado… ¡qué gamberrillos! Pero cuando buscaban voluntarios para cualquier cosa, nosotros éramos los primeros en decir: “¡Yo!”. En clase había muchos amores y desamores, y compañerismo, pero otras, bastantes, muchas veces, no…

            Pero lo que sí sé es que no olvidaré nunca aquella época, a los de mi grupo, ni tampoco mi colegio, el Jaume Salvatella.

Virginia Zaldívar Puigmal

 

 

Mi edificio preferido de Santa Coloma es el del colegio Jaume Salvatella, al que yo iba antes. Yo he estudiado allí y creo que es uno de los mejores colegios de la ciudad. Es un edificio muy grande y las aulas son muy espaciosas; tiene una parte para párvulos, otra para primaria y dos pistas enormes, una de básquet y otra de fútbol.

            Cuando yo estudiaba allí estaba tal como está ahora. Los niños no lo han destrozado. Los profesores eran buenos, sabían mucho (sobre todo, uno en especial, pero no voy a decir quién es). También me gustan los edificios que están construyendo al lado, son preciosos (si pudiese elegir mi casa, la elegiría por esa zona), y tienen de todo al lado: panadería, supermercado, kiosco, taller mecánico, parque, colegio, parking, etc.

Samuel López Perales

 

 

 

MI ANTIGUO COLEGIO: EL LLUÍS MILLET

 

El colegio Lluís Millet es bastante grande para la cantidad de niños del barrio de Les Oliveres. Este colegio es muy importante para mí, aunque sólo estuve allí tres años.

            La primera razón por la que este colegio es importante para mí es por los amigos: cuando llegué allí pensaba que no iba a conocer amigos y, sin embargo, luego tuve y tengo muchos muchísimos amigos que conocí en esa escuela.

            La segunda razón es que allí hay un profesor muy apreciado que nos hacía reír y pasárnoslo bien. Se llama Pedro, pero lo llamábamos Perico, y todos los alumnos confiábamos mucho en él.

Jennifer Calvillo López

 

El edificio del colegio Lluís Millet es muy grande. Tiene un patio dividido en dos partes, una para los pequeños y otra para los mayores. También tiene un gimnasio muy grande, un comedor, una cocina, un laboratorio, una sala de ordenadores y un aula de música con muchos instrumentos.

            Este colegio se construyó gracias a todas las madres de Les Oliveres. La fachada es de color marrón clarito.

            Este colegio es importante porque allí aprendieron muchos padres de los niños que ahora estudian allí.

Estela Perales Sáez

 

MI ANTIGUO COLEGIO: EL FERRAN DE SAGARRA

 

En este colegio estudian unos 500 alumnos. Tiene un campo de fútbol y un campo de básquet en la parte trasera y por eso no aparece en el dibujo. He dibujado sólo tres papeleras, pero la verdad es que hay muchas más. A mí me gusta este colegio porque allí conocí a muchos buenos amigos y a muchos profesores y profesoras. En el año 1999 fui al Ferran de Sagarra y allí aprendí a hablar y a escribir el catalán y el castellano.

Abdessamad Chentouf

 

 

MI ANTIGUO COLEGIO: EL ROSSELLÓ PÒRCEL

 

El edificio de mi antiguo colegio es muy grande. Tiene tres patios, uno para parvulario (P-3, P-4 y P-5), otro para los medianos (los de 3º y 4º) y otro para los más grandes (los de 5º y 6º). Al patio de los mayores lo llamábamos “La Cúpula”. Mi escuela se comunica con otro colegio, el Joan Salvat Papasseit, a través de una puerta roja. En mi antiguo colegio sólo había un grupo por cada nivel. La directora se llama Amparo Puntos; mi tutora, Anna Maria Ortiz Valls (esta profesora nos daba Naturales, Sociales, Plàstica, Tutoría, Inglés y Catalán); mi profesor de matemáticas, Paco Pérez; el de gimnasia, José Miguel, y la de informática, Carmen Blasco.

            En el colegio hay un comedor muy grande pero yo nunca me quedé a comer (se quedaban niños de las dos escuelas. Las paredes del gimnasio están cubiertas de espejos.

            Mi antiguo colegio está en la Rambla Sant Sebastià, escquina con la calle Doctor Pagès, muy cerca de mi casa (yo llegaba en unos minutos).

Clàudia Comella Díaz

 

 

MI INSTITUTO: EL PUIG CASTELLAR

 

El Puig Castellar es un instituto de enseñaza secundaria para niños y jóvenes. El Puig se construyó hace 33 años, el edificio es viejo. En estos años han pasado por aquí muchos directores, profesores y alumnos, pero el Puig el edificio sigue siendo igual. He elegido este edificio como el que más me gusta de Santa Coloma no sólo porque sea mi instituto, sino porque me gusta. Aunque sea viejo, a mí no me importa.

Olga Montoya Cinca

 

El edificio que he elegido es el del Puig Castellar, el instituto al que voy, en el que estudio 1º de ESO: por eso es importante para mí. Allí aprendo, estudio y juego con mis amigos.

            El edificio es grande, de color marrón y gris, con cuatro plantas, más la del semisótano, en la que están la cantina, el salón de actos y el gimnasio. Es muy espacioso por dentro. El edificio tiene muchos años.

            El patio es muy amplio, con un campo de fútbol y pistas de básquet y voleibol.

Francisco Cruz Illán

 

 

5. MOMENTOS

I

 

Viernes, 10-11-2001, sábado por la tarde. Francesc Macià esquina con la calle Mayor.

 

16.10. Un hombre en traje con un maletín marrón.

16.11. Una señora con su hija subida en el carrito de la compra.

16.12. Un grupo de tres chicos y cuatro chicas, todos con golosinas en las manos.

16.13. Un chico con los cascos puestos en las orejas.

16.14. Una chica con un anorak que casi le llega a los pies.

16.15. Dos chicos de unos catorce años jugando con un móvil.

16.16. Sale del bar un hombre fumando un puro y con un cigarro en la oreja.

16.17. Un perro tira de la correa y hace correr a su amo.

16.18. Una mujer con tres bolsas de Mercadona en cada mano.

16.19. Una señora pasea a su bebé en un cochecito.

16.20. Chocan un hombre y una mujer. A ella se le cae el bolso.

16.21. Una señora muy alta con unas uñas postizas.

16.22. Pasa una amiga mía de cuando yo iba al Salvatella. Va con su hermana.

16.23. Como hace frío, me voy para casa.

Alba Calvo Lallave

 

 

11-11-2001, domingo por la mañana. Anselm del Riu, esquina Font de l’Alzina.

 

10.38. En la acera de enfrente un hombre calvo tira un cigarrillo encendido.

10.39. Pasa una mujer con tres niños y un bebé.

10.40. Coinciden en la esquina dos autobuses que llevan dirección opuesta. Por un coche mal aparcado, tienen que hacer maniobras para poder pasar.

10.42. Tres niños en bicicleta.

10.43. Un coche se salta el semáforo en rojo.

10.44. Un grupo de niños.

10.45. A una señora mayor se le cae algo de la mano; otra mujer, que esperaba el autobús, la ayuda a recogerlo.

10.47. Pasa un hombre con un perro de color marrón. El perro se para a oler algo (un excremento de perro) que hay en el suelo.

Francisco Cruz Illán

 

 

10-11-2001, sábado por la tarde. Rafael de Casanovas esquina con Irlanda.

 

16.52. Un coche sale del aparcamiento.

16.53. Otro coche entra en el parking.

16.54. Dos niños van hacia el parque a jugar al fútbol.

16.55. A un niño que juega en el parque se le va la pelota hasta la carretera.

16.56. Una moto sube haciendo el caballito por la cuesta.

16.57. El vecino de al lado de mi casa va a tirar la basura.

16.58. Un hombre va al bar Baena.

16.59. Una mujer se acerca al parque a buscar a alguien.

17.00. Un niño baja a la calle con un patinete.

17.02. El gato de la vecina de enfrente se asoma al balcón.

17.03. Dos niños pasan en monopatín en contra dirección.

17.04. Un coche plateado aparca en la acera.

17.05. El camión de la basura viene a vaciar los contenedores.

17.06. Dos hombres salen de un piso y parecen que tienen frío.

17.07. Pasa un autocar vacío.

Clàudia Comella Díaz

 

 

10-11-2001, sábado por la tarde. Francesc Macià esquina Llorenç Serra.

 

19.13. Pasa un hombre de unos treinta y dos años corriendo y con una barra de pan en la mano.

19.14. Un joven que va en un coche muy moderno, de color rojo, con la música a tope. Está esperando que el semáforo se ponga verde.

19.16. Una mujer mayor que lleva, me parece, a sus nietos al parque. El niño lleva un patín y la niña un cochecito con un muñeco.

19.18. Un camión con el remolque lleno de rocas muy grandes. Está parado ante el semáforo, esperando que cruce un niño de unos once años.

19.21. Una pareja, hombre y mujer. Andan muy despacio, hablan de algo interesante.

19.22. Un matrimonio con un bebé. El hombre es ciego y la mujer lo lleva cogido de la mano.

19.23. Un niño con un perrito. Están cruzando la carretera. El perro está tiritando.

19.25. Pasan dos compañeras cantando el baile de los gorilas.

Abdessamad Chentouf

 

 

10-11-2001, sábado por la tarde.

 

16.30. Pasa un hombre. Va a tirar la basura.

16.31. Dos mujeres de unos sesenta y ocho años se sientan en un banco.

16.32. Pasa un descapotable muy rápido.

16.33. Pasan tres niños con una pelota de fútbol.

16.34. Una mujer se asoma por el balcón.

16.35. Unos niños pasan pegando patadas a los coches.

16.37. Pasa un Ford Fiesta con la música a tope.

16.38. Un hombre y una mujer besándose.

16.39. El hombre y la mujer se sientan en un banco y siguen besándose.

16.40. Una señora con el carrito de la compra y con dos bolsas.

16.41. Un chico y un señor mayor. Discuten.

16.42. Tres señoras mayores. Se sientan al lado de las dos mujeres de antes y se ponen a hablar con ellas de lo que les ha pasado cuando salían de casa: una de ellas no se ha caído por la escalera de milagro.

16.45. Pasan unos niños que van jugar al campo del Millet.

16.46. No pasa nada.

17.00. Unos niños preguntan que quién quiere jugar con ellos al fútbol (son muy pocos y necesitan a alguien más).

Francisco Domingo Martín

 

 

10-11-2001. Sábado por la mañana. San Joaquín-Cultura.

 

12.30. Un hombre con un bote de aceite para coches.

12.31. El hombre sube el capó de su coche y echa el aceite en el depósito.

12.32. Una mujer con el carrito de la compra.

12.35. El hombre de antes sube al coche y se marcha.

12.36. Pasa un SEAT Córdoba de color blanco.

12.37. Un anciano cruza la calle.

12.38. Una chica camina llevando un casco de moto.

12.39. Una anciana con una bolsa de la farmacia. Un coche para dejarla pasar.

12.40. Pasa un coche contra dirección.

12.41. Un camión del súper.

12.42. Un coche que se mete en el parking.

12.43. Cinco niños con dos pelotas de fútbol.

12.44. Un chico se para en medio del cruce.

12.45. Un coche de la policía abriendo el paso a una ambulancia.

12.46. Me voy a mi casa.

Alan García García

 

 

 

 

10-11-2001, sábado por la tarde.

 

18.30. Una mujer va cantando sola.

18.33. Dos niños con una pelota.

18.35. Dos mujeres cargadas con bolsas del Dia.

18.37. Viene un chaval y me insulta sin que yo le haya hecho nada.

18.39. Un hombre con un perro.

18.40. Pasa mi hermano que va a dar una vuelta.

18.43. Un hombre entra en el portal de una casa.

18.45. Una mujer tiende la ropa.

18.47. Una bandada de palomas.

18.49. El vecino de abajo está dando de comer a su perro.

18.51. Un niño hace como si le disparara a un pájaro con una pistola.

18.53. Un niño tira desde el balcón un avión de papel.

18.54. Una pareja que se está besando.

18.57. El quiosquero vende caramelos.

18.59. Una señora le echa la bronca a su hija.

19.00. Un policía pone una multa a los que han dejado el coche mal aparcado.

Gregorio García Pérez

 

10-11-2001, sábado por la mañana. Cruce Av. Anselm del Riu con Singuerlín.

 

12.00. Pasan un chico y una chica besándose.

12.01. Un señor comiendo churros.

12.02. Una anciana apoyándose en un bastón.

12.03. Una señora joven con su hija.

12.04. He visto a mis vecinos pasar por el cruce.

12.05. Una señora con tres barras de pan y dos pollos a l’ast.

12.06. Un grupo de chicos.

12.07. El autobús B 27.

12.08. Un coche casi atropella a una anciana.

12.09. Pasa mi madre con la compra.

12.10. Una vecina tira en el contenedor la bolsa de basura.

12.11. Un perro hace sus necesidades.

12.12. Un señor calvo pasea a su perro.

12.13. Comienza a chispear. Una señora abre su paraguas.

12.14. Un coche aparca sobre la acera.

12.15. Un niño empieza a llorar porque quiere que su madre le compre un juguete.

12.16. Pasan tres niñas. Una va hablando por el móvil.

12.17. Dos señoras discuten (por tonterías).

12.18. Una chica con tres perros.

12.19. Varias personas cruzan corriendo porque llega el B 20.

12.20. Un niño tropieza y cae al suelo.

12.21. Pasan tres niños muy guapos con sus respectivas novias.

12.22. Un niño bebe una coca-cola.

12.23. Dos coches están a punto de chocar.

12.24. Un coche va contra dirección (¡qué bobos!).

12.25. Una señora y su nieto vuelven de la compra cargados de bolsas.

12.26. Salen tres hombres del gimnasio y cruzan la calle riéndose.

12.27. Pasa mi tía. Se para un rato a hablar conmigo.

12.28. Dos chicos discuten por una chica.

12.29. El conductor de un coche pita porque un anciano va cruzando muy despacio.

12.30. Final. Cruzo para irme a casa.

Natalia García Hervás

 

 

 


6. RECUERDOS

 

ME ACUERDO DE…

… que en mi cumpleaños, cuando yo cumplía cuatro años, estaba sentado en el suelo. Tenía a mi amigo Víctor a mi derecha y a la derecha de Víctor estaba sentado mi primo. Otro primo mío estaba de pie y nos daba golpes en la cabeza con un globo mientras nosotros comíamos el pastel. No sé por qué me acuerdo de eso y no de otras cosas más importantes. [Francisco Cruz Illán]

 

… cuando yo tenía cuatro años y estaba en P-4, se nos ocurrió a Fran Cruz y a mí ir con una carretilla, uno encima y el otro empujando. Yo iba encima. Todo fue bien hasta que… a Fran se le escapó la carretilla y yo me estampé contra una encina. [Víctor Santos Jurado]

 

… de cuando mi abuelo me compró mis primeras chucherías. [María Santiago Visiedo]

 

… de un día en que estaba saltando sobre hormigas, me caí y me partí el labio. [Olga Montoya Cinca]

… de un día en que me fui al colegio sin cartera porque se me había olvidado cogerla. [Joan Díaz Solana]

 

… de cuando di una voltereta por primera vez; tenía tres años. [Abdessamad Chentouf]

 

… una tarde, cuando iba a entrar al colegio al que iba antes (el Lluís Millet), un señor nos dio una hoja que teníamos que rellenar para una rifa: nos podía tocar un ordenador. Al cabo de dos días, otro señor vino y me dijo que el ordenador me había tocado a mí. [Jennifer Calvillo López]

 

… la primera vez que comí un limón, que era muy chiquita. Desde aquel día me encantan los limones y me los como enteros, hasta las pepitas. Mi madre dice que cuando estaba embarazada de mí, yo, desde la barriga, le daba el antojo de comer polos de limón. Como nací en octubre, mi padre tenía que encargar en el quiosco cajas de palos de limón. [Alba Calvo Lallave]

 

…cuando tenía cuatro años y fui por primera vez a una boda. [Samuel López Perales]

 

…cuando me salvó la vida un gato que mató a una culebra que me iba a picar. [Marta Rodríguez Iglesias]

 

… cuando perdí la mochila. Habíamos ido de colonias los de 5º y 6º del Millet y al volver, me dejé la mochila en el tren. Desde ese día no he vuelto a subir nunca en un tren. [Estela Perales Sáez]

 

…de aquel día, hará algo más de un año, que mi tía me dejó a mi cargo un momento a mi primito para que lo cuidara. Como resulta que yo estaba aburrida, puse a mi primo de medio año en el cochecito y empecé a darle vueltas y vueltas, hasta que el niño salió disparado contra el suelo porque yo no me había acordado de atarle. Bueno, menos mal que no le pasó nada, que si no… [Clàudia Comella Díaz]

 

 

7. DESEOS

 [Los alumnos tenían que escribir veinte deseos; pero hemos seleccionado sólo los que creíamos más expresivos.]


ME GUSTARÍA…

… ser sabio sin tener que estudiar.

… que mi hermana se casara con un hombre bueno.

… alcanzar la juventud eterna.

… poder volar.

… no tener problemas con la gente.

Samuel López Perales

 

 

ME GUSTARÍA…

… aprobar todas las asignaturas.

… que no nos pusieran deberes en lo que queda de curso.

… que las clases de la mañana empezaran más tarde.

… que se descubriera un planeta habitado.

… no enfadarme nunca con mis compañeros.

Alba Calvo Lallave

 

 

ME GUSTARÍA…

… pedir veinte deseos para antes de que acabe el año 2002 y que todos se cumplan (si no ahora, algún día).

… tener una casa muy grande, con jardín, piscina, jacuzzi, sauna… Tener todos los perros del mundo que estén abandonados (para poder cuidarlos).

… llegar a ser veterinaria.

… viajar a Australia.

… tener una biblioteca grandiosa en mi casa.

Estela Perales Sáez

 

 

ME GUSTARÍA…

… conocer a David Bisbal, a Bustamante y a Rosa.

… tener el armario repleto de la ropa que me gusta.

… tener nuevos amigos que valgan la pena.

… regalarle a mi abuela un lote de discos de los que a ella le gustan para que los escuche y sea feliz.

… que mi hermana goce de buena salud y que deje de fumar (¡y que engorde un poco!)

… que mi madre viva muchos, muchos, muchos años y que sea feliz.

Virginia Zaldívar Puigmal

 

 

ME GUSTARÍA…

…que mi padre no se muriera nunca.

…que me gusten todas las comidas.

…que el Barça fichara a Raúl.

…que de mayor, cuando me muera, me quemen y echen mis cenizas al mar.

…llevarme bien con todo el mundo.

Joan Díaz Solana

 

 

ME GUSTARÍA…

… que la gente mire a los demás por dentro, no por fuera.

…que no nos manden tantos deberes. (Paco: esto va por ti. Es broma.)

…que la gente se sintiera a gusto consigo misma y nos quisieran por cómo somos.

… que nosotros, las personas, vivamos muchísimo.

…que las personas sean queridas como es debido.

Mª Teresa Alba Torres

 

 

ME GUSTARÍA…

… que aprobara el curso mi hermano.

… que mi prima pequeña (Ana) viniera a este instituto.

… que fuéramos a Mallorca este verano.

… estar enamorada de un chico para siempre.

… conocer a gente cuando estemos en Mallorca.

Olga Montoya Cinca

 

 

ME GUSTARÍA…

… tener una mountain bike nueva.

… que se inventara un coche que volara pero que no contaminara.

… que nos dejaran una hora de recreo cada día.

… que los profesores no nos pusieran muchos exámenes.

… que no hubiera mucha diferencia entre listos y torpes.

Abdessamad Chentouf

 

 

ME GUSTARÍA…

… tener toda clase de animales en mi casa.

… tener un hermano.

… viajar a Egipto.

… ir al pueblo de mi abuela.

… ser profesora de guardería.

… subir en avión.

Jennifer López Calvillo

 

 

ME GUSTARÍA…

… que se me ocurran otros diecinueve deseos porque no sé cuáles escribir.

… que mañana me despierte y ya sean las vacaciones de verano.

… que la gente no se pelee por dinero.

… que resucitara mi abuela.

… que no existiera la muerte.

… viajar a la Luna.

… que se cumplan estos deseos.

Francisco Cruz Illán

 

 

ME GUSTARÍA…

… tener una casa en medio del océano.

… poder hablar con los animales.

… que el recreo durara una hora.

… que existieran los unicornios, los centauros y los dinosaurios.

… cocinar un plato inventado por mí.

… que el día tuviera cien horas.

Natàlia Fernández Hervás

 

 

ME GUSTARÍA…

… estar enamorado.

… viajar a Cuenca este verano.

… conocer a mi primo pequeño.

… que el día de mi cumpleaños estuvieran presentes todos los de mi familia.

… ser feliz.

Francisco Domingo Martín

 

 

ME GUSTARÍA…

… llevarme mejor con mi hermana y que ella me dejara su ropa.

… comer helados, pasteles, chucherías… hasta aburrirme.

… estudiar más en serio.

… tener un Nokia (u otro móvil).

… ver a mi familia de Alemania.

Clàudia Comella Díaz

 

 

8. MIS QUIMÉRICOS VECINOS

 

Un día, cuando me iba al instituto, me encontré con uno de mis vecinos en la portería. Como venía detrás de mí, le aguanté la puerta para que pasara él primero y me dijo: “Gracias por sujetarme la cama.” Le dije que no era una cama, sino una puerta.

            Él me contestó que ya estaba harto de llamar a las cosas por su nombre. Me quedé muy extrañada y desde entonces le he oído desde mi ventana decir algunas cosas tan raras como éstas:

            —Pepito, tráeme un peine, que quiero tomarme la sopa.

            —María, acuesta al niño en la mesa, que ya es muy tarde.

            —Pepito, enciende el jarrón para que veamos las noticias.

            —Susanita, ¿te has leído el reloj que te han mandado en el cole?

            En definitiva, creo que mi vecino es un poco raro.

Olga Montoya Cinca

 

 

Un día normal, como cualquier otro. Por la noche, al bajar a la calle para pasear al perro, veo que de la casa de mi vecino Ramón, un hombre joven, muy serio, moreno, alto, robusto, andaban sacando unas cajas enormes. Las llevaban unos hombres muy extraños. Sospeché que podría tratarse de traficantes de armas, de drogas… Al otro día le pregunté a mi vecina Concha que qué pasaba la noche anterior en la casa del vecino. Me dijo que se había mudado y que los hombres que estaban sacando las cajas eran su hermano y su padre.

            Otro día que estaba paseando por la calle me encontré con mi vecina Conchi; llevaba un gatito. Le pregunté que a dónde iba con aquel gato. Me dijo que se lo llevaba a su casa. Siempre sospecho de ella: casi siempre que se encuentra un gato abandonado, se lo lleva a su casa. Pero lo extraño es que nunca veo ninguno en su casa. Al día siguiente me invitó a comer. Preparó conejo. No comí casi nada, pues se me ocurrió pensar que la carne era del gato que se había encontrado. Le pregunté que dónde lo tenía. Me dijo que, como siempre, lo había llevado al veterinario porque ella no tiene tiempo de cuidarlos…

Estela Perales Sáez

 

Estaba yo una mañana en la terraza con mi madre tendiendo la ropa cuando vi en el suelo una mancha roja. “Será sangre”, pensé.

            La mancha estaba debajo del tendedero de la vecina del 3º 3ª. Me comí el coco hasta que encontré una respuesta: la vecina era una vampiro; había mordido a alguien de su familia y después había subido a tender la ropa, y una gota de sangre le habría caído de la boca. Pero también pensé en el vecino del ático 2ª. Ése seguro que era un mafioso. Una vez se le cayó una carta en la que ponía remite. Y también pensé en el vecino del 4º 4º, que se pasa el día gritando a todo el que llama a su puerta.

            Estos tres vecinos no tienen coartada. Seguro que los he descubierto: la del 3º 3ª es una vampiro; el del ático 2ª pertenece a la mafia, y el del 4º 4ª está loco. Pero hay más. Los del 4º 2ª son una pareja joven de unos 33 años. Ella nunca para en casa por la noche y él nunca está de día. Desde mi balcón sólo puedo ver la persiana bajada, un toldo pequeño y una terraza sin plantas ni nada. Pero un día me fijé; la persiana estaba levantada y pude asomarme. Me pareció que el marido estaba afilando un gran cuchillo manchado de sangre. Desde que vi eso empecé a preguntarme por qué.

            A la mujer no la veía nunca, pero a él lo veía todos los días por la mañana, por la tarde y por la noche.

            Rebuscando unos papeles se me ocurrió una idea. Él habría matado a su mujer para ocupar su puesto de trabajo pero como no era suficientemente bueno en ese trabajo, se sentía mal, no iba a trabajar y se quedaba en casa. Después de pensar eso llamé a la policía. Investigaron y me llamaron para tranquilizarme. Los vecinos estaban de vacaciones pero como estaban enfadados, ella se había marchado a casa de sus padres durante una temporada. Lo de afilar el cuchillo habría sido para cortar carne.

            Cuando los vecinos se enteraron de mis sospechas, me llamaron loca… y yo sólo estaba preocupándome por ellos.

Alba Calvo Lallave

 

 

Un día de lluvias y tormentas en el Irlandés, un piso del centro de Santa Coloma. En el primero vivían los vecinos Francisco Pedredo Asensio y Emilia Asensio Movilla, quienes proceden de Biegel Paul, lugar situado al norte de Nöstlinger. Esta pareja se veía un poco afantasmada. Un día vimos tendidas en la terraza unas cuantas capas de vampiro. Ahora empecé a entender por qué decían que trabajaban de noche.

            En el segundo piso vivían Alberto Comella Serrano, Manuela Díaz García, Estela Comella Díaz y Clàudia Comella Díaz. Esta familia eran pequeños gremlis con una mezcla de alienígenas. La familia Comella Díaz procedía de Honrad, al lado de Goytisolo.

            La familia del tercero, Basilio Bállega Vaquero, Sara López Marfil y Andrea Bállega López trabajan en los Hospitales de Dios haciendo de sus rarezas. Procedían de Laika.

            Los del cuarto eran unos amargados: José Verdugo, María Dolores Martínez, Sergio Verdugo Martínez y Óscar Verdugo Martínez. Procedían del País de las Amarguras, justamente de un lugar llamado Samaniego.

            …Todos estos vecinos decidieron un día organizar un pic-nic en la montaña Angie. Pero cuando volvieron a casa por la noche, en todos los pisos se escuchaban ruidos extraños y por la escalera encontraron manchas de sangre lila y amarilla… [Continuará]

Clàudia Comella Díaz

 

 

Me llamo Abde Chentouf. Yo era muy feliz hasta que desapareció mi gato. Fue un miércoles que llovió durante mucho rato. Cuando llegué a casa estaba empapado de arriba abajo. Y muy preocupado. Estuve buscando a Mishi por toda la casa. Empecé a buscar en mi habitación (él siempre duerme en mi cama, a mis pies). Como no lo encontré en la habitación, empecé a ponerme nervioso. Fui al patio, donde come, bebe y hace sus necesidades; tampoco lo encontré allí. Estuve media hora buscándolo y no lo encontré por ninguna parte. Luego pensé que a lo mejor se lo había llevado mi madre al veterinario. Pasó un cuarto de hora. Me impacientaba. Llegó mi madre. Le pregunté que dónde estaba Mishi. Me dijo que no lo sabía.

            Desde que mi madre me dijo que no había visto a Mishi, mi vida cambió totalmente. Luego pensé que a lo mejor lo habría visto algún vecino. Fui a casa de Mª Dolores. Le pregunté por mi gato. Su respuesta fue negativa. Después fui a casa del señor José Miguel; me dijo que tampoco lo había visto. Pregunté a casi todos los vecinos menos a los del piso de encima del nuestro, los del 2º 1ª. Os preguntaréis que por qué no pregunté a esos vecinos. La respuesta es la siguiente.

            Una semana antes de que se perdiera Mishi, me peleé con un hijo suyo y me metió una paliza que desde ese día no me atrevo a subir al 2º 1ª.

            Seguro que os estaréis preguntando que por qué quería yo tanto a Mishi. Porque es el primer animal que tuve en mi vida y porque lloré mucho para que me lo comprasen. Estaba yo muy preocupado y empecé a pensar en los antiguos tiempos en que tan bien me lo había pasado con mi mejor animal.

Cuando salí a dar una vuelta por el barrio, vi cómo los vecinos del 2º subían una bolsa en la que parecía que hubiera un pequeño animal. Me paré disimuladamente y pensé que aquellos vecinos siempre comían gatos, serpientes y cosas así. Me dije que como ni el marido ni la mujer ni el hijo trabajaban, a lo mejor no tenían nada para comer y se habrían comido frito a mi gato. El padre estaba en paro desde un mes antes de que desapareciera Mishi… Todavía está en paro.

            Le dije a mi madre que subiera comprobar si en aquella bolsa los vecinos llevaban mi gato. Cuando subía mi madre, oí cómo los vecinos estaban friendo algo. Bajó mi madre y me dijo que estaban friendo un conejo. Me tranquilicé mogollón. Salí al parque y vi que había un hombre mayor, de unos sesenta y ocho años, que tenía un gato entre las manos. Ese gato era Mishi. Lo empecé a llamar lleno de alegría. Empecé a preguntarle cosas… [Continuará cuando el profesor nos mande más deberes como éste.]

Abdessamad Chentouf

 

 

 

 

Col·lecció Els Llibres del Puig.

 

1.                  Bestiario I  (1º A)

2.                  Bestiario II (1º B)

3.                  Cacharrario I  (1º A)

4.                  Cacharrario II  (1º B)

5.                  Planetario I (1º A)

6.                  Planetario II (1º B)

7.                  Imaginario I (1º A)

8.                  Imaginario II (1º B)

9.                  Colomario I (1º A)

10.              Colomario II (1º B)