Malabars

Comentaris sobre un taller de malabars

Taller de malabares

 

 

  • El pasado jueves, día 11 de abril [de 2002], Pablo, un chico que trabaja en un circo, nos enseñó a los de 1º de ESO a hacer pelotas de malabares. Para hacer una pelota de malabares, se coge un globo, un compañero te ayuda a llenarlo de alpiste hasta hacerlo un poco redondo, luego se coge otro globo, se corta un poco por la boquilla para que quede más ancho y se mete el otro con el alpiste. Cada alumno tenía que hacer tres pelotas; las mías eran de color naranja, verde y rojo. Cuando acabamos todos, Pablo nos enseñó juegos de malabares. Primero con una pelota, después con dos y, finalmente, con tres. No era muy difícil. Pero yo, jugando a tirar la pelota al techo, colé una. La tutora, Imma, cogió unas escaleras y me recuperó la pelota, pero al rato se me reventó, y se derramó todo el alpiste por el suelo. Cuando acabó el taller, nos tocaba clase de Naturales, y se me reventó la segunda pelota. Ya en la calle, se me reventó la tercera. Me gustó mucho el taller, pero yo me quedé sin pelotas. [Óscar Molina Salvador, 1º de ESO]

 

  • El jueves pasado vino al Instituto un chico de unos veintitantos años. Vino a enseñarnos cómo hacer malabares con pelotas fabricadas por nosotros mismos. Para fabricarlas, llenábamos un globo con comida para pájaros y le cortábamos por el punto B; luego cogíamos otro globo, lo cortábamos por el punto A y con este segundo globo cubríamos el otro. Luego nos enseñó a hacer malabares con una y dos pelotas. Algunos aprendimos a hacerlo con tres pelotas a la vez. Me gustó mucho la clase y seguí entrenándome en mi casa, pero al día siguiente se me rompió una pelota y ahora sólo tengo dos. [José Luis Álvarez Culebras, 1º de ESO]

 

[Aquests comentaris van estar publicats a la revista Sota el cel del Puig, núm. 8, abril de 2002.]