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Por una moneda común sin Alemania, o con Alemania pero no al estilo de Franckfurt

 

Franckfurt
Frédéric Lordon


Le Monde diplomatique (Traducido del francés por Carlos Debiasi y Susana Merino)

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=169552

[...] ¡A los europeos!


O bien tomamos el toro por las astas y lo anunciamos francamente
dirigiéndonos a todos los pueblos de Europa:


«Queremos hacer una moneda común europea que devuelva todas sus
posibilidades a la política económica. Pero antes de poder rehacerla,
va a ser necesario deshacer algunas cosas.


La construcción institucional de una moneda común no se hará a
espaldas del pueblo, solo podrá tener legitimidad a través de su
validación por referéndum, no se hará pues en un oscuro fin de semana,
sino a pleno día y tomándonos todo el tiempo que sea necesario. Por lo
tanto debemos salir del euro y volver a nuestras respectivas monedas
nacionales como base de una nueva salida europea. Imaginamos que no
todos nos seguirán de inmediato.


Pero en un principio podemos vivir muy bien bajo nuestra moneda
nacional, y probablemente mejor que los desdichados que seguirán
sufriendo muerte y pasión bajo la tutela euro-alemana. Podría ser por
otra parte que, desde el momento en que los mercados financieros oigan
hablar de nuestro proyecto, cuya intención es precisamente poner fin a
su reinado sobre la política económica, incendiarán y ensangrentarán
la zona y producirán ellos mismos una explosión de regreso forzoso
hacia las monedas nacionales. De todas maneras, estamos dispuestos a
movernos, ya que el movimiento se demuestra andando, convencidos por
otra parte de que el espectáculo de dicho movimiento podría generar
algunas ideas a quienes lo observen. ¡Cuántos nos encontraremos, lo
ignoramos, pero a partir de la idea de que seremos por lo menos uno,
estamos convencidos de que a partir de dos ya será algo! Creemos
también que será mejor si nos reunimos cuatro o cinco sobre la base de
principios auténticamente comunes y progresistas que 17 destruidos por
principios regresivos. ¿Alemania volverá a recomenzar por su parte con
su neodeutschemark y algunos aliados que se le parecen? Es muy posible
y eso no es ningún drama. ¿Quién puede imaginar por un momento que,
incluso no compartiendo la moneda de algunos países europeos, dejaría
de negociar con ellos? ¿De invertir en ellos? ¿De hacer circular sus
estudiantes, sus investigadores, sus artistas, sus turistas y de
recibir a los nuestros?


Hasta podemos imaginar que si un día termina por liquidar sus mitos y
sus miedos nocturnos, si su población termina por estar cansada de la
deflación salarial y de las desigualdades de las que tomará pronto
dolorosa conciencia deseará unirse a nosotros, y lo haremos con
placer. En cualquier caso presentamos esta propuesta para hoy y para
mañana. Que quien quiera venga y oiga».|